R.E.M – Nosotros estuvimos aquí

Posted on 16 noviembre, 2011

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Parece que no estaban bromeando, que Michael Stipe, Peter Buck y Mike Mills cerraron el chiringuito en septiembre. R.E.M, una de las bandas más importantes de las últimas dos décadas, dijeron adiós con la coherencia y sentido común que siempre han demostrado, sin artificios, con la sencillez con la que un ser querido se despide pero, también, contagiando la misma emoción, impregnando de melancolía los recuerdos que permanecerán siempre asociados a esos instantes de tu vida donde sus canciones fueron banda sonora indiscutible. Para enumerar sus logros artísticos necesitaríamos mucha más extensión que estos tres párrafos escritos con motivo de la publicación de ‘R.E.M. – Part Lies, Part Truth, Part Garbage’, el resumen a casi 30 años de una carrera que, en sus mejores momentos, alcanzó la perfección y, en sus puntos más bajos, no descendió del notable. Una primera colección, vendrán más en el futuro, que sirve para hacer balance de lo logrado, remarcar la, ya leyenda, de tres tipos, y el batería Bill Berry antes de que abandonara la banda, que se inventaron eso de llevar la música independiente al paraíso comercial sin perder un ápice de calidad por el camino, manteniendo el espíritu original de la formación, madurando y creciendo sin dejar de sonar a ellos mismos.  Un monumento a la honestidad musical que encontró punto y final en el maravilloso ‘Collapse into now’, publicado en marzo de este año, y que supone su mejor disco en más de diez años.

Todas las etapas de la banda de Athens está presente en este doble disco que, como toda recopilación que se precie, contiene algunas faltas imperdonables (‘Drive’, ‘E-Bow the letter’ ‘Daysleeper’, ’Leave’ ,‘Half a world away’, ‘Find the river’) pero que se ve compensada por canciones que suelen ser olvidadas en este tipo de iniciativas como, por ejemplo, ‘Sitting Still’, ‘Finest worksong’, Rockville, ‘Get up’, ‘Country Feedback’, ‘The widewinder sleeps tonight’ o ‘New Test Leper’. En cuanto a los grandes clásicos, los cuales hay que diferenciar de las citadas por la respuesta comercial ya que, en términos artísticos, todas son memorables, no falta ninguno. Podemos encontrar ‘Radio Free Europe’, ‘It,s the end of the world (as we know it)’ y ‘The one i love’, que siguen sonando tan actuales y arrolladoras como el primer día, las memorables ‘Losing my religion’, ‘Shiny Happy People’, ‘Orange crush’ y ‘Pop Song 89’, sacadas del periodo de transición que vivió la banda antes de su llegada a una multinacional y, cómo no, las insuperables ‘Man on the moon’, ‘Nightswimmin’ y ‘Everybody Hurts’, representantes de ‘Automatic for the people’, el mejor disco de su carrera, y para quién firma, de toda la década de los noventa.  A partir de aquel trabajo, necesario en cualquier colección de discos que se precie, empezó, para muchos, el declive de R.E.M, algo bastante discutible a la vista de temas posteriores como ‘The great beyond’, ‘At my most beautiful’, ‘Bad day’ o ‘Electrolite’. Sin embargo, esta colección parece estar de acuerdo con ese argumento y ‘maltrata’ a discos tan notables como ‘Up’ y ‘Reveal’, del cual solamente se ha incluido su buque insignia ‘Imitation of life’ a favor de la preciosa ‘I’ll take the rain’. Decisiones que, de nuevo, se ve equilibrada por la reivindicación que se hace de sus últimos tres trabajos, el denostado ‘Around the sun’, con la maravillosa ‘Leaving New York’, el rockero ‘Accelerate’ y, sobre todo, el mencionado ‘Collapse into now’, del que se rescatan las brillantes ‘Überlin’, ‘Oh my heart’ y ‘Alligator Aviator Autopilot Antimatter’.

Tres temas inéditos, ‘A Month of Saturdays’, ‘Hallelujah’ y esa pequeña joya que es ‘We all go back to where we belong’, completan una recopilación obligatoria en la que las ausencias sirven para remarcar la cantidad de canciones memorables que atesoran Stipe y compañía. Es difícil pensar que no volveremos a tener un nuevo disco de R.E.M en nuestras manos, que no habrá más líneas de bajo por parte de Mills ni deliciosas guitarras de Buck, que la voz de Stipe no volverá a entonar con esa mezcla de melancolía, ternura y fiereza nuevas melodías dispuesta a anclarse en el alma, conmover el corazón, rellenar el espacio provocado por el vacío. Somos muchas las generaciones que les debemos agradecer tantas cosas, sentimientos tan íntimos y personales que ninguna recopilación, por extensa que sea, podrá hacerlo. No es cuestión de cantidad, sino de calidad. Aquí hay ambas. Pero el valor de los recuerdos no se puede medir, ni siquiera en canciones. R.E.M fueron, son y serán un tesoro personal de cada una de las personas que vibraron con ellos y se dejaron cautivar. Porque, por mucho que ellos se empeñen en confundirnos, aquí solo ha habido algo, verdad, ni mentiras, ni basura, solo realidad. Más tarde serán muchos los que lo desenterrarán y descubrirán por primera vez sus esencias. ¿Nosotros?Celebremos el haber estado aquí cuando ocurrió.

Alberto Frutos

R.E.M – ‘We all go back to where we belong’

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Posted in: Discos