Brett Anderson – En busca del himno perdido

Posted on 8 noviembre, 2011

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Brett Anderson es uno de los mejores ejemplos de esos artistas cuya carrera en solitario se ve lastrada, en exceso, por los logros de su banda original (Suede) pero, a la vez, se trata también de una discografía a reivindicar, honesta y repleta de grandes canciones. Sus tres primeros trabajos dieron forma a una trilogía que sirvió para dos cosas, por un lado, para alejar a Anderson del sonido característico de su banda, dando un mayor protagonismo a su característica y poderosa voz y, por otro, rendir homenaje a la nostalgia y melancolía como temática central de su discurso. La delicadeza y sensibilidad que desprendían ‘One lazy morning’,‘Hymn’, ‘Ashes of us’, o sus dos grandes obras maestras, ‘Back to you’ y ‘Clowns’, ambas presentes en su cumbre artística, ‘Wilderness’, continúa intacta y palpable, con poder suficiente para justificar una carrera arriesgada que apostaba por el trabajo confesional e intimo antes que por la búsqueda de himnos instantáneos que con tanta facilidad regalaba con su banda. Por eso, a muchos nos sorprendió el regreso de Anderson con sus antiguos compañeros para realizar una triunfal gira por los escenarios de medio mundo que, según apuntan las últimas informaciones, tendrá también un disco de canciones nuevas con las que se medirá realmente las ganas que el público tiene de Suede. Una reunión que sirvió para traer de vuelta al Anderson más conocido, a ese frontman que se revuelve y se contorsiona por el escenario como si de descargas eléctricas estuviera formado su cuerpo, pero que también ha tenido como consecuencia un nuevo trabajo en solitario, ‘Black Rainbows’, que contiene todos los errores que, hasta ahora, había esquivado.

Adiós a la austeridad y al romanticismo y hola al estribillo fácil, a la búsqueda de un nuevo éxito marca de la casa. De este modo, poco se puede salvar de un disco demasiado influenciado por el pasado de su autor, como demuestran, por ejemplo, ‘Crash about to happen’ o ‘Actors’, canciones que suenan a cara b de Suede o esos, fallidos, intentos por alcanzar la épica reconocible que son ‘The exiles’ y ‘In the house of numbers’. Tan sorprendente como preocupante es escuchar como Anderson no acierta ni siquiera con una de sus mayores especialidades, las baladas. Ni la repetitiva ‘This must be where it ends’, ni la soporífera ‘Possession’ alcanzan la maestría que se le presupone a quien las firma. Por lo demás, detalles de pop/rock británico al más puro estilo Gallagher (‘Thin men dancing’), el aceptable single ‘Brittle Heart’ y la inicial ‘Unsung’, el único gran estribillo del disco.

‘Black Rainbows’ no debería hacernos olvidar los, citados, méritos que Brett Anderson ha conseguido en su carrera en solitario, los cuales, además de numerosos, demuestran que puede haber una interesante vida tras el éxito masivo de una banda. Lástima que haya decidido volver a intentar ser lo que fue, quizás movido por el ejercicio de regreso al pasado que ha tenido que hacer para volver a colocar el nombre de Suede en la actualidad. Esperemos que el próximo paso de Anderson lo devuelva al camino que él mismo se creó para ofrecernos joyas que, suenen o no a la banda que le hizo famoso, escondan esa melancolía que siempre ha empapado sus mejores canciones. El éxito depende del trabajo y, en cierta medida, de la suerte. Su búsqueda, como en esta ocasión, oculta el talento.

Alberto Frutos

Brett Anderson – Brittle Heart

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Posted in: Discos