Sentimientos a flor de piel en 12&Medio

Posted on 6 noviembre, 2011

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El pasado 4 de noviembre, los asistentes de la Sala 12&Medio tuvieron la oportunidad de disfrutar de dos conciertos que dejaron, cuanto menos, la piel de gallina.

En la puerta de la sala se leía un cartel que decía: ENTRADAS AGOTADAS. Estaba claro que el público murciano tenía ganas de disfrutar de esa noche. Una vez dentro, olvidabas el frío que hacía en la calle. El ambiente era de lo más cálido y acogedor. Velas en mesitas pequeñas que estaban colocadas en el suelo, y snacks en las barras daban a entender que la noche no iba a ser una más, que se iba a recordar.

El público de las primeras filas estaba sentado con copas al lado de las mesas, y en el escenario, sobre un par de alfombras, los más afortunados se sentaron junto a la silla y el micrófono frente al que cantarían Pablo Máez y Luis Albert poco después.

 Las luces se atenuaron a las 23:oo y Pablo Máez comenzó su concierto con una voz que a todos dejó impresionados. Y es que no fue solo la voz, este chico se metió al público en el bolsillo desde la primera canción. Charlaba con los asistentes relatando alguna vivencia personal e incluso explicando el motivo de por qué afinaba su guitarra en ‘Re’.  Entre su repertorio pudimos disfrutar de canciones cono ‘‘On My Knees”, ”The Hole” o ‘‘Fucking Sunday”, que todo el mundo tarareó pese a ser una canción inédita. A Máez le acompañó el pianista Lucas Albadalejo, con quien formó un tándem perfecto. La conexión entre ambos era inmensa, y el público admiró cada una de sus canciones. Máez se despidió con una preciosa ”Beauty” que consiguió emocionar hasta al más duro de la sala. Tras anunciar que su disco verá la luz a principios de año ”con suerte, porque con esto de las discográficas, nunca se sabe”, el murciano se marchó del escenario entre aplausos y silbidos.

Llegó el turno de Luis Albert, vocalista de L.A. Nada más bajar las escaleras y dirigirse hacia el escenario, una ola de aplausos, gritos y silbidos ensordecedores inundaron la sala. El mallorquín no había cantado una sola canción y ya tenía el concierto ganado. Luis Albert venía a presentar su Heavenly Hell Naked, y vaya que si lo presentó. Con su voz y su guitarra no le era necesario nada más. ”Para esta clase de conciertos no voy preparado, prefiero improvisar” avisó. Pues para no haber preparado nada, el repertorio fue de lo más acertado. Comenzó con ”Elizabeth” y desde el minuto cero, la emoción estaba servida. Para los que hemos visto a L.A en concierto con la banda entera, este concierto acústico era algo muy especial, era una reinterpretación de todas las canciones que habíamos adorado con Heavenly Hell. Estas canciones son para arroparlas, para abrazarlas fuerte, para aguantar la respiración durante los 3 minutos que duran. 

Tras ”Elizabeth”, canciones como ”Close To You” o ”Perfect Combination” hicieron las delicias de los asistentes. Luis Albert se sentía cómodo, se le notaba. Bromeaba sobre los piropos que recibía e incluso sugirió que no se parara de aplaudir en ningún momento de la noche. ”¿Queréis algo nuevo o algo viejo?” preguntaba, y acto seguido nos deleitó con ”The Letter” una canción de su próximo disco que encantó al público. La voz de este hombre es maravillosa. Más que desnudar sus canciones, las desgarraba, las convertía en brisa que te acaricia la piel por las mañanas. Tras cantar canciones de su disco anterior Welcome Halloween, sonó ”Stop The Clocks” y el público cantó con Luis la canción entera. Los aplausos cada vez eran más intensos, y el calor de la sala nos hacía sentirnos como en casa. Luis Albert se atrevió con una versión que dejó maravillado al público: pudimos escuchar Wishlist de Pearl Jam como nunca antes, y es que cada gesto de L.A enriquecía la canción de tal modo que era imposible recordar la original.  ”Heavenly Hell”, ”Evening Love”, ”Crystal Clear”… la voz de Luis parecía no tener fin. Una canción tras otra y la emoción no cesaba.

El mallorquín abandonó el escenario y el público enloqueció entre aplausos y gritos que no cesaron hasta su regreso. La siguiente canción fue ”Microphones And Medicines”, y los asistentes respondieron con un ”you ‘re so wonderfully perfect” al unísono que sacó una gran sonrisa en la cara de Luis. Para terminar, como no podía ser de otra manera, ”The Sweetest Goodbye” sirvió de despedida de un concierto que será recordado por todos los que estuvimos ahí.

Marta Ruiz

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Posted in: Conciertos